Clientes dispersos
Contactos, conversaciones y oportunidades repartidas entre móvil, correo y memoria.
Acompañamos a autónomos, oficios y pymes a ordenar clientes, presupuestos, cobros, procesos y captación antes de implantar tecnología. Sin herramientas por moda. Sin promesas vacías.
Barómetro Gigas/Ipsos, 2024. El 79% cree estar digitalizado; la realidad operativa cuenta otra historia.
Si mezclas clientes, presupuestos, cobros y seguimiento en un solo chat, pierdes control. La tecnología ayuda cuando primero hay una lógica de negocio clara.
Contactos, conversaciones y oportunidades repartidas entre móvil, correo y memoria.
Se envía una propuesta, pero no queda claro qué pasó después ni dónde se pierde margen.
El negocio funciona, pero depende demasiado de que el dueño esté encima de todo.
Primero entendemos cómo trabaja y vende el negocio. Después implantamos un sistema inicial. Luego revisamos resultados y proponemos mejoras.
Mapeamos servicios, clientes, coste hora real, cuellos de botella y puntos donde se pierde dinero o tiempo.
Configuramos el sistema mínimo viable: CRM, agenda, presupuestos, facturación, seguimiento o cuadros de mando según necesidad.
Revisamos si el sistema se usa, si libera trabajo y si mejora decisiones. Si no aporta, se simplifica.
Este selector no sustituye la reunión, pero ayuda a ordenar la primera conversación y a detectar si toca sistema, proceso o captación.
Elige una opción para ver el primer foco de trabajo.
Antes de automatizar, conviene definir dónde entra cada cliente, qué tareas se repiten y qué debería quedar registrado sin esfuerzo.
Una reunión inicial de 30 minutos. Si tiene sentido avanzar, te enviamos un plan claro. Si no, te lo decimos.